El rey Ellegin, en su montura, avanzo hasta situarse tres o cuatro metros por delante de sus tropas, recorrió la linea de hombres, mirándolos a la cara, vio a sus mejores caballeros en el centro de la misma,Olaf, Tunkai, Joel , Rehim y muchos otros, vio también a pobres campesinos armadas con espadas hechas a toda prisa en las herrerías de Ceria, vio el miedo en el rostro de unos y determinación el del otros.
El rey se alzo algo en su caballo carraspeo y se dirigio a sus tropas.
- "Hombres de Ceria, ha llegado la hora del destino, tras años de luchar contra los ataques y traiciones de nuestros enemigos, nos encontramos aquí y ahora ante nuestra amada capital, amenazada por el enemigo. Muchos, incluido yo hemos perdido familiares en esta guerra, también hemos tenido que separarnos de nuestros seres queridos y esta batalla parece ya inútil. - hizo una pausa tratando de ver el efecto que sus palabras tenian en los soldados, luego continuo.
- Pero no es inútil, rendirnos significaría ser muertos o esclavizados por nuestros enemigos, presentar batalla, hará pasar a los hombres de Ceria como lo que son, los hombres mas valientes de su tiempo, hombres que forjaron sus vidas en territorio hostil, hombres que siempre fueron justos incluso con sus peores enemigos, trabajadores, tenaces, honestos, valores que ningún de los que ningún otro pueblo puede alardear y ante todo los hombres de Ceria no temen a la muerte, los dioses serán justos con nuestro pueblo en la otra vida gracias a la correcta vida que hemos llevado en esta. Ahora os pregunto mis valientes hombres de Ceria. ¿ Seguireis en la batalla a vuestro rey? , ¿Luchareis hasta morir contra quien ha osado mancillar nuestra tierra y nuestras familias? ¿ lo haréis?- el rey fue alzando cada vez mas la voz conforme acababa el discurso.

Los hombres alzaron sus armas y respondieron afirmativamente, el rugido de los miles de hombres resonaba a kilómetros, este rugir fue sustituido por otro mas espeluznante, las catapultas del rey Agnar habían abierto fuego sobre ellos, decenas de piedras gigantescas comenzaron a caer cerca de la tropa. El rey Ellegin ordeno a su vez a las maquinas de asedio de Ceria que respondiesen al fuego, el desenvaino su espada, miro a sus hombres y grito espoleando al caballo:
- ¡Carguen!- Miles de caballos comenzaron a trotar hacia el enemigo, el suelo temblaba ante tal despliegue de fuerza pero el enemigo era superior, cuando el rey Agnar vio avanzar al enemigo, lanzo a su propia caballería al encuentro. Tanto sus hombres como sus caballos iban cubiertos de armaduras negras lo que les daba un aspecto terrible. Mientras las dos masas de hombres iban a encontrarse, inmensas piedras y bolas de fuego volaban por el aire, algunas caían entre los hombres, probocando inmensos claros, los heridos gritaban, los caballos se espantaban y tiraban a los jinetes al suelo donde eran pisoteados por otros animales. Poco después los dos ejercitos chocaron, el ruido del metal al chocar, caballeros, caballos, y armas fue terrible, los hombres comenzaron a caer, por cada hombre de Ceria habia cuatro del rey Agnar pero la destreza y determinación de los primeros por vender cara sus vidas hacían estragos entre los "Caballeros Negros" como se conocía a la caballería de Agnar. El rey asustado al ver a algunos de sus hombres huir de la batalla ordeno a sus catapultas y arqueros que disparasen a discreccion sobre la masa combatiente, así mismo mando a sus tropas a pie a la batalla. Miles de flechas silbaron en el aire, cuando cayeron, cientos de hombres y animales calleron al suelo muertos o heridos. El rey Ellegin ordeno retroceder, los hombres de Ceria se retiraron hacia las posiciones donde los esperaba su propia infantería y sus escasos arqueros, allí bajaron de sus caballos, hicieron un semicirculo en torno a las puertas de la ciudad , sacaron los escudos para protegerse de las saetas y esperaron al enemigo.
Los Caballeros Negros y el resto de tropas de Agnar se lanzaron a su persecución, se combatió durante horas, las hordas de enemigos atacaron hasta un decena de veces, en el cuarto ataque el rey Ellegin falleció a causa de varias heridas pero es no me mermo la disposicion de los soldados a defenderse hasta la muerte. Delante suya yacían centenares de enemigos muertos. En el décimo ataque las armas pesadas del rey Agnar se habían aproximado tanto que impactaban desde cerca sobre los desgraciados Cerianos, otros proyectiles alcanzaban la ciudad que pronto comienzo a arder. En vista de que todo estaba perdido el gran amigo del rey, el caballero Olaf alentó a los hombres a cargar contra el enemigo, un carga suicida por la que siempre se recordara ese día. Los centenares de hombres que aun podían caminar, corrieron hacia el enemigo, todos ellos murieron en su salvaje carrera, la ciudad de Ceria fue capturada y el reino que tanto había costado crear destruido por el salvaje rey Agnar, el precio de la victoria supero todos los cálculos, pero el rey Agnar no se detenía ante nada.
Los Hijos del rey Ellegin junto con las mujeres y niños que habían huido de la ciudad antes de que esta fuese asaltada lloraron la perdida de tantos y tantos seres queridos, hubo muchos días tristes, pero había una persona que sabia que el reino de Ceria no habia muerto.

Perdona que no te comente pero esque yo, solo leo las historias donde la protagonista se llama Ana, por eso de ser tan creida y tal.. así básicamente... un besazoooooooo Escritor
ResponderEliminarjajjajajajja , esta bien tu lo has querido, hare una historia porno donde la prota se llame Ana.
ResponderEliminarUn Besote Charlatana.
me parece genial, por favor que sea tan guapisiisiiiima como yo... yo si quieres te grabo la voz jajajajjaja que aun me pongo solo de recordarme!!! jajajajja
ResponderEliminarJjjajajjajajajjaja, un relato porno sobre Ana la chunga? jajaja da juego si . luego le agregamos la voz erotica y quedara genial :D.
ResponderEliminarjajajjajajajaj me muero de ganas de leerlo
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